Burdeos

Esta región al este de Francia es el símbolo de los vino de calidad, además de la denominación de origen más conocida del mundo.

Comparte con Borgoña un complejo sistema de denominaciones de origen (AOC), donde se pueden encontrar hasta 54, de tamaño limitado muchas de ellas. También sus viñedos, crus en francés, están clasificados desde 1855 y son los premier crus los de mayor calidad.

Su merecida fama se debe a los tintos de las zonas de Pommerol, Médoc y Sant-Emilion, donde se producen los vinos más conocidos y cotizados del panorama vinícola mundial: Chateau Petrus, Chateau Margaux, etc… Todas ellas bodegas centenarias que han mantenido el nivel de calidad a través de los tiempos y las modas.

A pesar de la reputación de los tintos bordeleses, no se puede dejar de lado uno de los blancos más prestigiosos del mundo: el sauternes. Las condiciones climáticas que se dan en esta región atlántica permiten la aparición de la botrytis cinerea o podredumbre noble, que produce unos vinos dulces muy concentrados pero con una viva acidez y un sabor característico.

La geografía y el clima de Burdeos son muy favorables para la elaboración de vinos de calidad. Existe además una gran diversidad de microclimas y de tipos de suelo (gravas, arcillas y caliza). Las variedades que mejor se expresan en estas tierras produciendo unos vinos de gran riqueza son la merlot, la cabernet sauvignon y la cabernet franc.