Borgoña

De Borgoña proceden gran parte de los vinos más míticos, legendarios y cotizados, disfrutando del reconocimiento general de los entendidos en vinos internacionales.

Sus varietales de pinot noir son la expresión de la elegancia y la complejidad en un vino. Además de los excelentes tintos, la autóctona chardonnay adquiere aquí categoría mundial, siendo su método de elaboración borgoñón muy imitado en todas la regiones del mundo.

Dentro de la región existe un complejo sistema de denominaciones de origen (AOC) donde muchas de ellas son exclusivamente una viña de pocas hectáreas, encontrándose aquí los pagos más conocidas del mundo: La Taché, Clos de Vouget, Romanée-Conti…
Estos viñedos están clasificados desde 1935, siendo grand crus y premiers crus aquellos de más calidad para la elaboración de vinos.

Dentro de la Borgoña, las zonas de más calidad son Chablis para los blancos y Côte de Nuits y Côte de Beaune para los tintos.

Los vinos de Borgoña con sus aromas, sabores y finura tienen la característica de expresar muy marcadamente el terroir o terruño del que proceden, ofreciendo así una amplia variedad de vinos con características diferentes pese a encontrase muy próximos unos viñedos de otros.