Champagne

Hablar del champagne es mencionar una de las bebidas con más glamour del planeta. Su imagen está ligada a las celebraciones, las fiestas y la elegancia.

Este vino procede de una región a 150 km al noreste de París, en donde se dan unas condiciones para la elaboración de vinos muy extremas debido a su duro clima continental y su situación septentrional.

Las bodegas elaboradoras se remontan más allá del siglo XVII donde el monje Dom Perignon fue el precursor de estos vinos, elaborados con el metodo champenoise o tradicional que consiste en una compleja segunda fermentación del vino dentro de la botella.

Tres son las variedades admitidas para la producción del champagne : chardonnay, pinot noir y pinot meunier. Los suelos donde se dan estas variedades son calizos muy profundos, aportando humedad pero permitiendo un buen drenaje y cediendo a las uvas una acidez característica.

Dentro de la denominación de origen de Champagne, se pueden diferenciar cinco zonas diferentes : la montagne de Reims, el valle del Marne, la Côte de Blancs, la Côte de Cézanne y el departamento de Aube.

Estos vinos espumosos son perfectos acompañantes de cualquier plato, pudiendo elegir para el maridaje entre champagnes más o menos afrutados, más o menos secos y más o menos corpulentos.