Vinificación

fotoportadavinificacionDetrás de cada sorbo de vino, hay un cuidado trabajo que comienza en la viña y discurre en la bodega hasta llegar a la botella. Conocerlo le permitirá disfrutar mucho más de cada copa de vino.

 

En esta sección de Vinificación, se explica de una manera somera los diferentes pasos que se llevan a cabo dentro de la bodega en la elaboración de vinos, detallando las diferencias entre tintos, rosados y blancos.

Vinos Blancos

Al igual que en los vinos tintos, el proceso de elaboración de un vino blanco comienza con la obtención de una materia prima de calidad, esto es, de unas uvas en perfecto estado de maduración y conservación. El trabajo que se realiza en la viña adquiere una gran importancia ya que influirá mucho en la calidad final del vino.

Una vez en su estado óptimo, se lleva a cabo la vendimia. Tras un año entero de espera y trabajo en el viñedo, las uvas son recogidas y transportadas a la bodega donde comenzará la elaboración del vino.

Mediante el gráfico inferior se puede ver la secuencia completa de dicho proceso dentro de la bodega, desde la recepción de la uva hasta que las botellas salen perfectamente etiquetadas y disponibles para los clientes:

graficovinificacionblancos

En el primer paso, la uva se estruja y se despalilla en unas tolvas donde se separan los granos u hollejos de la parte herbácea o raspón.

Una vez eliminados los raspones, habitualmente los hollejos y el mosto pasan directamente a la prensa sin que se produzca maceración de mosto. Los vinos de más calidad serán aquellos que soportan un proceso leve de prensado, los denominados de “1ª prensa”.

Posteriormente, el vino pasa a los depósitos de acero inoxidable donde se realizará la fermentación a temperatura controlada para preservar así todos los aromas. En este momento, el azúcar del mosto se transforma en alcohol.

También puede llevarse a cabo esta fermentación en barricas de madera lo que aportaría al vino unos aromas y sabores diferentes.

Una vez realizada la fermentación, se llevan a cabo con el vino varios trasiegos, filtraciones y clarificaciones para asegurar la limpidez y estabilidad del vino.

Una vez realizados todos estos pasos, el vino o bien se embotella si va a ser destinado para consumo como vino joven del año, o bien se lleva a las barricas de madera donde comenzará su crianza, que tras los pertinentes meses en reposo en estos recipientes pasa a la tranquilidad de la crianza en botella, donde acabará de pulir sus matices tras un tiempo.

Tras este largo proceso que puede durar desde meses hasta varios años y una vez etiquetado, el vino ya está disponible para su degustación y disfrute por parte del consumidor.

Además de este proceso de elaboración, podemos encontrar excelentes vinos blancos con una elaboración más compleja aún, como son los vinos finos y manzanillas de Jerez, que tienen una crianza biológica en contacto con el velo en flor y un complejo sistema de crianzas en solera que los hace inimitables.

Además también los cavas y champagnes tienen una elaboración más compleja. Estos vinos se ven sometidos a una segunda fermentación en botella, por el llamado método tradicional o champenoise, con lo que adquieren las burbujas y los matices aromáticos que tanto los caracterizan.

Vinos Rosados

El vino rosado tiene un proceso de elaboración muy parecido a los blancos pero proviene de uvas tintas. Sus aromas y sabores característicos se obtienen con el sangrado y una maceración corta en contacto con los hollejos.

El siguiente gráfico detalla los diferentes pasos que se llevan a cabo en la bodega para la obtención de este tipo de vinos:

graficovinificacionrosados

 

Al igual que ocurre con los vinos tintos y los blancos, el proceso de elaboración comienza con la recepción de la uva al iniciarse la esperada vendimia. El trabajo en la viña, una perfecta maduración de la fruta y un cuidadoso trasporte hasta la bodega asegurarán la calidad del vino.

En las tolvas de recepción, a través de la despalilladora, se separan los hollejos de la parte herbácea o raspón, para llevar posteriormente dichos hollejos junto al mosto a depósitos de acero inoxidable, donde se realizará una corta maceración para que así el vino adquiera su color característico y eso aromas frescos que lo identifican.

Con el sangrado se separan los hollejos y comienza el mosto a transformar sus azucares en grado alcohólico durante la fermentación. Una vez realiza esta fermentación se somete al vino al trasiego, filtración y clarificación para asegurar su estabilidad y la correcta limpidez del vino.

Ya sólo queda embotellarlo para que pueda estar disponible para disfrutar de él.

Vinos Tintos

El proceso de elaboración de un vino comienza con la obtención de una materia prima de calidad, esto es, de unas uvas en perfecto estado de maduración y conservación. El trabajo que se realiza en la viña adquiere una gran importancia ya que influirá mucho en la calidad final del vino.

Una vez en su estado óptimo, se lleva a cabo la recolección de la fruta. Es el esperado momento de la vendimia. Tras un año entero de trabajo y espera, las uvas son recogidas y transportadas a la bodega donde comenzará la elaboración del vino.

Mediante el gráfico inferior se puede ver en detalle la secuencia completa de dicho proceso dentro de la bodega, desde la recepción de la uva hasta que las botellas salen perfectamente etiquetadas y disponibles para los clientes.

graficovinificaciontintos

 

En el primer paso, la uva se estruja y se despalilla en unas tolvas donde se separan los granos u hollejos de la parte herbácea o raspón.

Los granos pasan a unos depósitos de acero inoxidable donde junto al mosto, se llevará a cabo la maceración y fermentación del vino.

Una vez que han pasado los días suficientes para que todo el mosto haya fermentado y adquirido las sustancias colorantes y aromáticas necesarias de la uva, se separan la pasta que han formado los hollejos del mosto. Esta pasta se lleva a la prensa para obtener el denominado vino de prensa.

Con el vino, se llevan a cabo varios trasiegos, filtraciones y clarificaciones para asegurar la limpidez del vino.

Una vez realizados todos estos pasos, el vino o bien se embotella si va a ser destinado para consumo como vino joven del año, o bien se lleva a las barricas de madera donde comenzará su crianza, que tras los pertinentes meses en reposo en estos recipientes pasa a la tranquilidad de la crianza en botella, donde acabará de pulir sus matices.

Tras este largo proceso que puede durar desde meses hasta varios años y una vez etiquetado, el vino ya esta disponible para su degustación y disfrute por parte del consumidor.